Expediente Warren

Ayer fui a ver «Expediente Warren» al cine. No es ciencia ficción ni terror. Basada en hechos reales. Documental hiper-realista, diría yo… o mejor dicho, otra película más de «sustos». Lo único bueno es que nos hicieron descuento y la sangría de 7,20 quedó sólo en 5,70. Recuerdo que cuando fui a ver la primera de Harry Potter la entrada no costaba más de 4,30 (es decir, que probablemente costó algo menos). Nos sablean como quieren y luego se quejan de que los cines no son rentables. Pues ¿cómo quieren que sean rentables? Sólo hay que ver los precios: en los cines de la Nueva Condomina, sin suplemento, la entrada está más cara está a 7,90. La más barata a 4,70. En los cines del Thader, el Tiro, Cine Rex y Cines Zig Zag sin suplementos, la entrada más cara a 7,20. La más barata: 5,70. Y ni que decir tiene el número de salas que, a ojo, serán unas 30 (?) aprox. (sólo en el municipio y proximidades, sin contar con los de CT, San Javier, etc) y contando con esas llegarán a unas 50 – 60 (?)… a ojo. Suponiendo que el número medio de asientos  sea 100, quizás parezcan pocas plazas para una población cercana a 1.470.069 personas. Pero teniendo en cuenta que ayer en la sala éramos 12 personas me sobran muchos asientos. Y eso es ruina. La gente no va al cine. Quizás todo esto acabe por crear un bono 30 euros/mes (yo lo pagaba), pero quien sabe… Igual que lo pagaba en la Filmoteca Regional donde la entrada cuesta 2,50 y un abono a 10 entradas vale 20€. Además son en V.O.S.E. ¡V.O.S.E, joder! Es que me enamoro y me abono para 15 años. A esta sin que iba más gente. Lo que no sé si porque es más barato o porque gusta. O pensándolo de otro modo, el murciano medio es tacaño y cinéfilo. ¿Por qué no?

Pero me desvío del tema central, la película. Como siempre, a grosso modo, la película cuenta las mil y una maldiciones que pesan sobre una enorme finca, como no, estadounidense. Posesiones, brujas de Salem, asesinatos, …, miedito en general. Uf, otra vez… ¡Que no es miedo! ¡Es susto! Lo que sentimos al ver la película es susto, lo de después, ya en tu casa, es miedo. Pero cambiar la mentalidad del mundo es complicado. Películas de susto vs. Películas de miedo. Estamos acostumbrados a lo segundo… Qué remedio. Lo curioso de ésta película es que está basada en hechos reales. Eso es un «agravante» proporcional al miedo que sentirás después (o todo lo contrario). La película me gustó, aunque no iría a verla por segunda vez. No creo que merezca la pena. Habla de la existencia de Dios y del demonio (aunque ya hayamos dejado claro que Dios no existe…). De la yuxtaposición del bien y del mal. Y este segundo concepto me gusta más. Porque quizás se nos haga difícil demostrar o creer la existencia de lo primero. Pero no creo que nadie se atreva a negar la existencia del bien y del mal. O por lo menos es lo que nos han inculcado siempre con cosas tipo: «¡chacho!, no cizañees a tu hermano… ¡No seas malo!» o «estudia, porque es bueno para tu futuro». Pero es muy relativo todo esto. Como decía Punset en el post que puse el otro día: ahora es cuando empezamos a conocer realmente la mayoría de las cosas que antes se han dado por axiomas (o por lógicas). No todas eran correctas. Frutos, la mayoría de estas, de una idiosincracia colectiva. Cosas como la noticia del otro día: en China se consumía una planta con «propiedades curativas» que en verdad es cancerígena. Yo conocí a una persona que estaba convencida de que beber agua durante la comida resultaba indigesto. Tenía que beberla o antes o después. No sabemos casi nada del todo. Y por suerte no necesitamos saber cómo funciona algo para que este siga funcionando. Ni tampoco vamos a revisar los pilares de las ciencias, sería un desastre. Pero, a lo mejor, sería un desastre inteligente  🙂