Dexter

Hay series exageradamente buenas y, en mi humilde opinión, Dexter es insuperable. Al igual que me pasó con Breaking Bad, no hay forma de resumir el cúmulo de sensaciones que se presentan al terminar una serie así. Al principio hubo muchos capítulos que me parecieron repetitivos. Por así decirlo, un poco más de lo mismo. Me cansó y estuve unas semanas apartado de Dexter. Pero ya de vuelta, con una sensación de querer terminar eso que empezaste, he finalizado la serie. Y a pesar de tener una banda sonora bastante buena, yo me quedo con esta canción…

Y cabría preguntarse por qué. Por qué esta canción. Supongo que porque después de haber sufrido mucho, mucho con la serie, uno espera un poquito de estabilidad. Un final feliz, un… no sé. Un poco de paz, un poco de normalidad. Yo sinceramente me habría quedado en ese capítulo. Make your own kind of music. Todo parecía volver a su cauce, pero eso era imposible.

Ver acabar esa serie te mata un poquito por dentro. Llevas 8 temporadas empatizando con los personajes. Sufres cuando mueren algunos, pero entiendes que “la función debe continuar”. Y al terminar, justo en el último segundo, me acordé de todos los personajes que habían muerto. Y no entiendes nada. Quizás un final de comieron perdices era demasiado poco realista…

A pesar de todo, creo sinceramente que es una serie muy recomendable, con un final que me recordó demasiado a Breaking Bad con tintes de Lobezno. Un final que no gusta, que deja todo en desorden, no se atan cabos sueltos. Quizás esto sea parte del éxito de la historia.

Tengo una forma peculiar de ver las series que me gustan. Quizás no la sufrí con aquello de la eterna espera de un capítulo a la semana. Prefiero engancharme, verla de seguido y si realmente triunfa, siempre tengo la posibilidad de disfrutarla de otras mil maneras. Y en este caso creo que, dejando un margen prudencial de tiempo, volveré a Dexter desde el principio 😉