Y así acaban las cosas…

Maldito viernes 27 de Septiembre. Hace una semana esperaba que llegara hoy. No había clase y el plan era descansar y ponerse al día en muchas cosas. Entre otras, publicar una nueva sección de mi blog. Pero las cosas vienen como vienen. Y hoy ha sido un día robado. En muchos sentidos. Robado de tiempo, por ejemplo, dando las clases del lunes. Robado de descanso, esta semana me encuentro inusualmente cansado. Pero sobretodo, robado de sentimientos.

Alguien tiene que hacer las cosas que a nadie le gusta. Y en esta ocasión me ha tocado a mi. Pero casi lo prefiero así. Hoy he tenido que llevar a mi perro a que lo sacrifiquen. Estaba enfermo. Ver como le inyectan una anestesia y luego otros tres o cuatro pinchazos hasta que deja de respirar es horrible. Aprietas los dientes e intentas que no se te derrame ni una lágrima, pero es imposible. Sobretodo porque te vienen a la mente, inexplicablemente, recuerdos de distintos momentos. Es increíble, pero en este momento te acuerdas que todos y cada uno de los días que ha vivido contigo, sin excepción, cada vez que te veía se acercaba “a saludarte”. De cuando llegabas de salir una noche. Él el primero en recibirte. Sentado, esperándote. Piensas en lo poco que él ha necesitado de ti y cuanto te ha dado. Ha sido un buen perro.

Y lo ves ahí, tan indefenso, con los ojos vidriosos por la anestesia. Confuso y lamentándose. ¡Qué triste final para una criatura tan noble! Y todos te dicen: mejor así. Pues no estoy de acuerdo. Pero ya no se puede hacer nada. Me molesta que haya acabado así. No sé si estoy más triste que molesto. Quizás es al revés. Pero bueno, un par de días tristes y a seguir que la vida continua. Y sin que se note, como tantas cosas…

En fin. Buen finde, señores…

Después de la lluvia…

… todo huertano que se precie sale a buscar caracoles. Y esto es así. No sabía como meter otra entrada el blog, después de tanto tiempo (demasiado relativo eso, eh), así que lo hago con una verdad inalterable e inamovible. Estoy liado con exámenes y otras historias de terror, pero me mola. Consecuentemente, mañana miles de familias comerán arroz con caracoles (y unas tantas menos, caracoles en salsa o algo por el estilo).

El otro día leía por Facebook este texto:

“Sábado por la noche. Me pillé la mano con la puerta de la cocina (soy muy propensa a los accidentes domésticos: soy sagitario y no tengo “conciencia de peri cuerpo”). Me presenté sola en el hospital de Sant Pau porque mi compañero se quedaba a cuidar de mi hija. Me pasaron a la sala de espera. Allí había una niña, venga a… llorar…. Le pregunté su edad. Tenía 18 años, estudiaba en Barcelona, tenía una otitis. Llevaba dos horas allí. Su familia estaba en Girona. Yo sé que las otitis duelen muchísimo, he pasado alguna. Pero creo que también lloraba porque estaba asustada y sola. Me presenté ante la enfermera. Le dije que por favor le dieran un calmante a esa chica. Me dijo que como enfermera ella no podía administrar nada sin autorización del médico. “¿Y dónde está el médico?”. “Ocupado, y aún puede tardar horas”. Y luego me miró: “Tú eres escritora, ¿no? Escríbelo. Cuenta cómo está la situación”. Y eso he decidido hacer.

Vamos a aclarar las cosas. No están haciendo recortes en sanidad porque la cosa esté así de mal, sino porque la sanidad es un gran negocio, y si se privatiza, al estilo de Estados Unidos, muchos se van a hacer multimillonarios.

Se podría recortar de muchas otras partidas.

Los toros se subvencionan: las fiestas taurinas nos cuestan 564 millones al año en subvenciones.

Los clubes de fútbol también, de forma indirecta. Deben 750 millones a Hacienda y 11 millones a la Seguridad Social. De hecho, la UE ya ha propuesto investigar al fútbol español por presuntas ayudas del Estado.

Se podría eliminar los sueldos y pensiones vitalicias y prohibir por ley que los ex presidentes cobren de la empresa privada a la vez que disfrutan de su pensión vitalicia: González y Aznar siguen sin renunciar al sueldo de 80.000 € mientras reciben altas retribuciones de Gas Natural y Endesa, por ejemplo.

Se podría prohibir que un político cobre del Estado y de la empresa privada: Acebes cobra del Congreso y de Iberdrola, por ejemplo.

Se podría recortar sueldos de cargos políticos. Si un ciudadano tiene que cotizar 35 años para percibir una jubilación, no veo por qué los diputados lo hacen a los siete, ni por qué no tributan un tercio de su sueldo del IRPF, como hacemos los demás.

Se podría endurecer las penas contra el fraude fiscal. El 72% de este fraude proviene de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, y de la banca. Ahorraríamos 90.000 millones de euros.

Se podría eliminar el concordato con el Vaticano. El ahorro final estaría entre los 6.000 y los 10.000 millones de euros. Jesús predicaba la pobreza, y la Iglesia se debe mantener mediante las aportaciones de los fieles, como ya dijo el propio San Pablo.

Esa niña que lloraba en urgencias podría ser su hija. Peor aún, usted podría padecer leucemia. Y si la padeciera, un seguro privado no le ayudaría, porque los mejores especialistas están en la Seguridad Social. Lo sé porque se trata de una enfermedad que he vivido de cerca.

Usted que me lee: tome conciencia, por favor. El fútbol es un negocio. Los toros, una tortura. Los gastos del Congreso, un lujo innecesario. Las pensiones vitalicias, una enorme falta de ética. La fe es una opción. Pero la salud es un derecho.”

Lo mismo podría decirse de la educación. ¿En serio vais a permitirlo? ¿o es que os dan alergia las manifestaciones?

Luchemos por lo nuestro, es nuestro derecho. Por una democracia real.

Un saludo.

Texto escrito por Lucía Etxebarría (escritora)

Mi primera impresión al leerlo: WTF. Lo releo. Anonadado me hallo. Esta persona acaba de encontrar la solución a todo, inspirada en “una niña que llora por una otitis”. No quiero entrar a analizar el texto, habrá cosas en las que tenga razón y cosas en las que no. Prefiero no entrar. Sólo diré que me encantó el debate (“parrafroso“) que generó. Lo que me llama soberanamente la atención es que, si, está muy bien escrito y podremos encontrar otro millar de artículos similares (mentira, mucho mejores) que digan lo mismo. Pero, ¿quién hace qué? ¿cómo? y ¿cuándo?… ¿dónde? Porque seguimos en las mismas, en bucle infinito. No cambiamos, no escarmentamos, no aprendemos… L-A-M-E-N-T-A-B-L-E.

Yo me considero una persona optimista. Yen ese optimismo vivo, con esperanza de que algo cambie. Y no por esto hemos de suponer que sentarse a esperar es la solución. Los problemas no se enfrentan con inacciones. Una vez escuche a un compañero que lo bueno de los problemas es que tienen solución. Puedes hacer algo por solucionarlo. De no tener solución, no podrías hacer nada y no debería preocuparte. Sencillamente, no merece la pena.

Al parecer hay una especie de conjunción genética muy compleja e inexplicable que me hace ser, casi siempre, optimista. Algunos seres más cercanos me dicen que es como si todo me resbalara, pero sin darme igual lo que pase porque “parece tener solución para todo”. Aunque muchas veces la solución para todo es tiempo. De verdad.

Y ese “optimismo”  (intentar ver siempre el lado bueno de las cosas) es lo que consigue que no esté como la mayoría de la gente. Los ves con la cabeza agachada, pensando en los mil problemas de la vida. No se ve a la gente feliz o sonriendo. Y si preguntas: hay crisis, mi perro ha muerto, no tengo dinero, nadie me quiere, doy asco… Vale, para. ¡Para, hombre ya! Te caes, te levantas. Aprendes. No es muy complicado. Según dicen, los empresarios estadounidenses valoran más los fracasos empresarios que has tenido, que los éxitos. Por el mero hecho de sobreponerte de tus fracasos, mirar tus fallos, hacer “un informe de errores” y empezar de nuevo. Así de sencillo.

Ahora comienza de nuevo el curso universitario. Decenas de nuevos “futuros ingenieros” van a escucharme en una charla-taller de consejos. Y en este hilo temático quiero enfocar el discurso. Porque si algo he aprendido yo en estos años es eso. Equivocarse, caer, levantarse, probar de otra forma. Aprender y no rendirse. Sé lo que quiero decirles. Quiero serles muy sinceros. Darles los mismos consejos que le daría un hermano o amigo. Pero lo que me preocupa es que no lo entiendan. O que hagan oídos sordos. O que, aún escuchando, no sigan los consejos. Cuando la gente dice: si volviera a nacer no me equivocaría en eso ni en eso, ni en lo otro. Yo creo que se refieren a esto. No puedes volver a nacer. Pero si puedes intentar que otros no se equivoquen en lo mismo que tú.

Quizás parezca poco, puedo decirlo en una hora o en diez minutos, pero los únicos consejos que puedo dar se resumen en estos cinco puntos:

Sufrir o disfrutar: comienzas algo que te gusta. Puedes sufrir o disfrutar. Motívate para disfrutar de lo que haces, porque… if it’s no fun, why do it?

Constancia e inconstancia: tienes un “problema” enorme. Bueno, en verdad son 1o (asignaturas). Y puedes intentar resolverlos todos de golpe o dividir el  problema en problemas más pequeñitos y resolverlos poco a poco. Si cada día haces un poco de cada te costará menos que si lo dejas todo para el final.

El que algo quiere, algo le cuesta: no estudias una carrera, sino una profesión. ¿Para qué? Para ser un profesional en lo tuyo. Dedicación, motivación y esfuerzo.

Orden natural y reglas intocables: todo tiene un orden lógico y natural. Quizás la parte práctica sea más divertida o entretenida, pero si la parte teórica… vas cojo.

El éxito de equivocarte: esto te sirve para todo. Mientras programas o haces un problema de física. Si te equivocas, aprendes de tus errores. Si no te presentas a un examen no tienes ocasión de medirte. Si te equivocas, siempre puedes hacer tu “informe de errores” y volver a intentarlo sabiendo en qué fallas. Así se aprende.

Y para todo lo demás, MasterCard.

Perseidas y estrellas…

Ayer fue un día atípicamente curioso. No esperaba nada especial, a excepción de mi tan deseada resonancia magnética. Y ya está bien, después de haber pedido cita un mes y un día antes. Fue una sensación bastante rara, sobretodo para personas que no podemos estarnos quietas. Media hora “encajado” en la máquina con los brazos en cruz, cual momia. Dolor a ratos y un ruido bastante molesto. Pero todo se pasa. Todo con tal de solucionar un problema de tantos. Porque estoy empeñado en solucionarlo. Igual que con el dolor de espalda. Para algunos era muy sencillo decirme: es que eres muy alto, es que a todos los altos les pasa, aguántate que así es la vida. Mentira. Todo mentira. Al final sólo tienes que dar con la persona adecuada para resolver el problema. No sabe cuánto se lo agradezco. Y la solución era tan sencilla…

Para la noche tenía pensado prepararme un termo de café y subirme a mi terraza, en torno a las 22:30 para ver cuantas más perseidas mejor. Todos los años quiero verlas. Pero siempre pasa lo mismo, por unas o por otras no hay manera. Últimamente estoy más terco que nunca y de este año no pasaba. Al parecer, según Punset, es culpa de que mi corteza cerebral no está desarrollada del todo (al parecer, hasta que la corteza cerebral no está desarrollada del todo [en torno a los 25 años] nuestras decisiones son más instintivas y menos racionales). Qué le vamos a hacer. Pero llegada la hora H me dispongo a subir cuando me cambian todos los planes. No me gusta que me cambien los planes (también depende de quién, cómo y en qué circunstancias), no mola.

A mi padre se le ocurre que nos vayamos mi hermano, él y yo a un lugar alto a ver las estrellas. A primera vista surge el Majal Blanco. Y allá que vamos. Conduzco yo, cosa que siempre agradezco. Al llegar encontramos dos problemas: un grupo de jóvenes ruidosos y un gran foco del CEMACAM. Nos quedamos cosa de media hora y decidimos largarnos. Estuvo bien, vimos algunas perseidas pero “de poca calidad”.

Bajando de Torre Guil, con nuestro gozo en un pozo (ahora veréis la gracia de esta frase hecha), pensamos en una alternativa. Los Pozos de la Nieve. Cambiamos de sierra y allá que vamos. Es la 1:30 a.m. Comenzamos a subir un recorrido de, a ojo, unos 60 kilómetros con el coche. Por la disposición del terreno voy a 20 km/hora y de segunda no paso. Curvas de 180 grados. Gano puntos de experiencia por cada segundo que pasa. La ventanillas bajadas. Se huele a naturaleza, me encanta. En una de las curvas la luz del faro nos devuelve el reflejo de unos veinte pares de ojos. Arruis. Impresionante. Tengo que llevar mucho cuidado con la luz larga por los jabalíes. Al parecer son animales nocturnos que se encandilan con mucha facilidad. Y si se asustan, atacan. (Conozco a una señora a la que unos 3-4 jabalíes le destrozaron el coche.) Lástima que no se nos cruzó ninguno. Cogemos una ruta evitando el Sanatorio de tuberculosos. Un lugar alucinante que me impresionó desde pequeño y me gustaría visitar alguna noche. Hay un apartadero en una carretera de escasos 6 metros (de doble dirección). Mi padre me pide que pare. No llevamos ni la mitad del recorrido subido, pero yo paro. Nos bajamos del coche y miramos al cielo. Hay una gran cantidad de pinos altos, pero el trozo de claro que nos permitía ver era de película. Un cielo oscuro, podemos ver 1oo.000 veces más estrellas que en mi terraza. Libre de contaminación lumínica, de edificios, de ruido. Alucinante. Impresionante. No hay palabras. Pero no terminaba aquí. Se aprende mucho de la conversación que mantenemos. Por ejemplo, que un ingeniero llamado Codorníu (abuelo del ingeniero De la Cierva)  fue el promotor del plan de reforestación de Sierra Espuña. Continuamos ruta y llegamos al mirador del Collado Bermejo. Última parada. Son las 3:00 a.m. Se nos hizo un poco tarde, pero nos tumbamos a ver la lluvia. En mi vida he visto un cielo tan limpio, tan claro, tan… lleno de estrellas. Llueven meteoritos. Uno cada 3-4 minutos. Mi hermano, que algo más entiende que yo, me explica que esa “estrella” que tiene un movimiento rectilíneo y parpadea no es ni una estrella ni un avión, sino un satélite. Curioso, muy curioso. Se nos hacen las 4:00 a.m. y ya queda poco por ver. Comienza el lento descenso, si la subida la he hecho de aquella manera, la bajada más de lo mismo. No me gusta usar tanto el freno, pero hay muchísima pendiente. Pasamos por Aledo, Totana y autovía para casa. Demasiadas horas al volante, demasiados kilómetros, carreteras desconocidas, cansancio… Pero ha merecido la pena. Lo volvería a hacer. Ahora quiero visitar el Sanatorio de tuberculosos, ir las paredes del Leyva, hay mucho por ver… Es una lástima que busquemos vacaciones en sitios idílicos, lugares impresionantes y de película sin apenas conocer lo que tenemos “en casa”. Una verdadera lástima… Quizá sea de agradecer, quizá sea bueno para los que disfrutamos de cosas sencillas.

P.D: me ha quedado un texto un poco raruno, quizás me esté afectando eso de no tuitear. Pero de todo hay que descansar… xDxD

P.D2: he intentado no ponerme “filosof-ON” ni demasiado tonto, pero mirar estrellas provoca lo que provoca… Menos mal que es una vez al año, ¿no?

Expediente Warren

Ayer fui a ver “Expediente Warren” al cine. No es ciencia ficción ni terror. Basada en hechos reales. Documental hiper-realista, diría yo… o mejor dicho, otra película más de “sustos”. Lo único bueno es que nos hicieron descuento y la sangría de 7,20 quedó sólo en 5,70. Recuerdo que cuando fui a ver la primera de Harry Potter la entrada no costaba más de 4,30 (es decir, que probablemente costó algo menos). Nos sablean como quieren y luego se quejan de que los cines no son rentables. Pues ¿cómo quieren que sean rentables? Sólo hay que ver los precios: en los cines de la Nueva Condomina, sin suplemento, la entrada está más cara está a 7,90. La más barata a 4,70. En los cines del Thader, el Tiro, Cine Rex y Cines Zig Zag sin suplementos, la entrada más cara a 7,20. La más barata: 5,70. Y ni que decir tiene el número de salas que, a ojo, serán unas 30 (?) aprox. (sólo en el municipio y proximidades, sin contar con los de CT, San Javier, etc) y contando con esas llegarán a unas 50 – 60 (?)… a ojo. Suponiendo que el número medio de asientos  sea 100, quizás parezcan pocas plazas para una población cercana a 1.470.069 personas. Pero teniendo en cuenta que ayer en la sala éramos 12 personas me sobran muchos asientos. Y eso es ruina. La gente no va al cine. Quizás todo esto acabe por crear un bono 30 euros/mes (yo lo pagaba), pero quien sabe… Igual que lo pagaba en la Filmoteca Regional donde la entrada cuesta 2,50 y un abono a 10 entradas vale 20€. Además son en V.O.S.E. ¡V.O.S.E, joder! Es que me enamoro y me abono para 15 años. A esta sin que iba más gente. Lo que no sé si porque es más barato o porque gusta. O pensándolo de otro modo, el murciano medio es tacaño y cinéfilo. ¿Por qué no?

Pero me desvío del tema central, la película. Como siempre, a grosso modo, la película cuenta las mil y una maldiciones que pesan sobre una enorme finca, como no, estadounidense. Posesiones, brujas de Salem, asesinatos, …, miedito en general. Uf, otra vez… ¡Que no es miedo! ¡Es susto! Lo que sentimos al ver la película es susto, lo de después, ya en tu casa, es miedo. Pero cambiar la mentalidad del mundo es complicado. Películas de susto vs. Películas de miedo. Estamos acostumbrados a lo segundo… Qué remedio. Lo curioso de ésta película es que está basada en hechos reales. Eso es un “agravante” proporcional al miedo que sentirás después (o todo lo contrario). La película me gustó, aunque no iría a verla por segunda vez. No creo que merezca la pena. Habla de la existencia de Dios y del demonio (aunque ya hayamos dejado claro que Dios no existe…). De la yuxtaposición del bien y del mal. Y este segundo concepto me gusta más. Porque quizás se nos haga difícil demostrar o creer la existencia de lo primero. Pero no creo que nadie se atreva a negar la existencia del bien y del mal. O por lo menos es lo que nos han inculcado siempre con cosas tipo: “¡chacho!, no cizañees a tu hermano… ¡No seas malo!” o “estudia, porque es bueno para tu futuro”. Pero es muy relativo todo esto. Como decía Punset en el post que puse el otro día: ahora es cuando empezamos a conocer realmente la mayoría de las cosas que antes se han dado por axiomas (o por lógicas). No todas eran correctas. Frutos, la mayoría de estas, de una idiosincracia colectiva. Cosas como la noticia del otro día: en China se consumía una planta con “propiedades curativas” que en verdad es cancerígena. Yo conocí a una persona que estaba convencida de que beber agua durante la comida resultaba indigesto. Tenía que beberla o antes o después. No sabemos casi nada del todo. Y por suerte no necesitamos saber cómo funciona algo para que este siga funcionando. Ni tampoco vamos a revisar los pilares de las ciencias, sería un desastre. Pero, a lo mejor, sería un desastre inteligente  🙂

Premonición

 

Atención, este post contiene spoilers.

El otro día, haciendo zapping vi esta película, Premonición, y se me ocurrió un final alternativo mucho (pero mucho, eh) mejor.

Mucha gente coincidirá conmigo en que existen dos tipos de cine. El cine y el cine mierder (Mr. Medrano aprueba esto) y esta película es tan rara que no tengo muy claro cómo clasificarla. El argumento es bien sencillo, él y ella se conocen de niños en vacaciones y ella cae y queda atrapada en un puente. El sale corriendo en busca de ayuda, con tan mala fortuna que lo atropellan (una escena bastante grotesca, dicho sea de paso). Curiosamente sobrevive y lo siguiente que se ve es a él de mayor. Ahora es un abogado de éxito en New York. Tuvo con ella dos hijos, el último murió por muerte súbita, algo que les traumatiza mucho y hace que se distancien. A él se le acerca un hombre que dice ser médico y que dice saber cuando una persona va a morir porque se le ilumina como una especie de aura corporal. La cosa y es rareta de por sí, pero la joya no acaba aquí. El médico le suelta indirectas como diciendo: eh, tú! que te vas a morir! Él se angustia y se va a ver a su mujer a su hija como “despedida”. Pero no es él quien va a morir, sino su mujer (porque él ve esa especie de aura en ella). El médico y él son como “elegidos” que pueden saber poco tiempo antes si una persona va a morir y, según el médico, eso les sirve para hacer que ellos hablen con esas personas y “se vayan tranquilas al otro lado”. Todo esto junto con unos flashbackflashfoward donde, entre otros, se les ve a toda la familia en un bosque muy felices (si no recuerdo mal, esa es la escena final). La moraleja de la película es algo que debería pensarlo bastante (porque no tiene). Además, eso del aura que dice que te vas a morir me parece un tanto determinista y la existencia de “elegidos”… buah, demasié.

Mi final alternativo sería: escena, médico y abogado en la cárcel. Siguiente escena, médico y abogado están locos, tienen una rara enfermedad psicológica que les hace pensar que viven en un mundo “paralelo” donde son los “elegidos” y saben cuando una persona va a morir (porque en el mundo real la va a asesinar). Y fin. Creo que este final es mucho más interesante y lógico, ¿no?

Quizás no haya entendido muy bien la película, pero tampoco creo que merezca la pena volver a verla…

PD: no estoy abandonando el blog, pero ahora estoy un tanto ilusionado con otro proyecto más inmediato que es el Cartel de la Semana de la Biología de la UM y otras muchas cosas que tengo pendientes (tampoco tengo material para publicar todos los días). Tengo una idea que dista mucho de lo que se ha hecho hasta ahora (de los carteles ganadores que he visto, que casi todos parecen portadas de libros de biología de la E.S.O. y Bachiller…) pero como tiene que ser inédito, prefiero no publicar ningún boceto. En cuanto lo presente, lo pondré por aquí y ya me quejaré de no haber ganado xDxD

¡Feliz verano!

La felicidad en tiempos de crisis

Un discurso un poco inconexo, como a mi me gusta, pero muy interesante.

La primera condición inexcusable para ser feliz es tener la sensación de que controlas algo de tu vida.

Hay una correlación entre el tiempo dedicado a la enseñanza y la inteligencia de adulto.

Para ser felices, en los próximos 20 años, tendremos que abordar de alguna manera el tema de la reforma educativa.

La profesión más difícil es la de maestro. Y la que hay que reformar, es la profesión de maestro.

CEUM, la era Soblechero

La primera vez que oí hablar del CEUM (Consejo de Estudiantes de la Universidad de Murcia) quedé completamente anonadado. Hace ya un tiempo considerable pero lo recuerdo con bastante claridad. Sería un 16 de septiembre, aprox., y el decano nos daba la bienvenida como recién matriculados en Ingeniería Informática. Cede la palabra al representante del CEUM: un melenas, de pantalón corto, botas y una camiseta burdeos que ponía “Torneo rector”. He aquí Ignacio García Soblechero (@igsoblechero), presidente del CEUM. Un tipo majo. Nos dice que es de la casa. Suelta una interminable charla (más tarde descubriría que no era un caso aislado, tiende a extenderse). Pero transmite muy buen rollo. Hoy lo conozco un poquito más y puedo decir que es una persona admirable.

Ahora no es presidente del CEUM, ni ocupa otros cargos que desempeñaba cuando le conocí. Con más tiempo libre, seguro que puede responder a unas preguntas para conocer más de cerca el CEUM.

Iñaki, después de 4 años como miembro del CEUM, ¿qué puedes decir de él? ¿Qué es? ¿Desde cuando existe? ¿Cómo empezaste en  el CEUM? ¿Cómo funciona? Y antes, ¿qué había?

Tras 4 años como miembro del CEUM, puedo decir muchas cosas. En lo formal e histórico, decir que es el órgano que aúna a los representantes de estudiantes de las facultades y escuelas de toda la universidad, que se dice pronto. Lleva en funcionamiento como CEUM desde 1996 (con un parón entre 2002 y 2006), si bien anteriormente existía una estructura similar denominada Consejo de Representantes del Distrito (CRD) con una función muy similar aunque una organización diferente.

Empecé a participar el 14 de enero de 2009 tras mi elección como Delegado de Facultad apenas dos días antes. En general, puede decirse que funciona mediante una directiva que ejecuta las decisiones del Pleno, que es el órgano en el que nos reunimos los delegados y subdelegados de los centros, y unos cuantos miembros del Claustro Universitario. La directiva está elegida por el Pleno. Así pues, el CEUM (y el CRD) han basado siempre su funcionamiento en un sistema democrático de toma de decisiones y elección de cargos.

Una situación adversa propicia tu “ascenso” a la presidencia. ¿Qué pasó?

Sencillamente pasó que mucha gente en el Pleno estábamos poco conformes con el funcionamiento del órgano hasta el momento reivindicando ciertas cuestiones y participando en ciertas reuniones. Sin necesidad de entrar en muchos detalles, algunos consideramos que el entonces presidente obstaculizaba más que otra cosa, y decidimos que había que cortar esa situación. Enturbió aún más la cosa que yo mismo era secretario general y, por tanto, compañero en la directiva del presidente y de otros miembros que tampoco considerábamos que estuvieran a la altura. Pero yendo a los hechos, simplemente creímos que había que forzar un cambio, y ese cambio tuvo forma de moción de censura, que tuvimos la suerte de poder sacar adelante.

¿En qué organismos universitarios, de esta universidad, toma parte el CEUM?

El CEUM puede tomar parte en cualquier organismo de la Universidad de Murcia a través de sus miembros. El único órgano en el que existe, como tal, un representante del CEUM, es el Consejo de Gobierno. Por lo demás, los propios miembros del Pleno son los que pueden estar presentes en el Claustro Universitario o en diferentes comisiones y llevar acciones con el apoyo del CEUM.

Incluso a nivel de centros el CEUM puede tomar acciones y participar, aunque en este caso ha de ser siempre respetando la acción y autonomía de la delegación de alumnos del centro, que son los representantes legítimos en ese caso. Por ejemplo, durante el curso pasado, y desde hace poco parece que volverá a ser así, el CEUM se ha volcado muy fuertemente en apoyo a la Escuela Universitaria de Enfermería de Cartagena y contra su cierre o privatización, en apoyo a su delegación de alumnos.

¿De qué herramientas dispone el CEUM para defender los intereses de los alumnos? ¿Y para darse a conocer?

Para defender intereses tiene las de cualquier grupo de presión que se conozca, como un sindicato o una asociación. La herramienta básica es acudir a las reuniones relevantes. Luego, como CEUM se cuenta con la disposición de los miembros del Equipo Rectoral a recibirnos y solucionarnos los problemas que les planteemos (aunque no siempre están de acuerdo y puede haber confrontación, como por otra parte debe ser natural), y eso ya es un punto muy bueno. Además, se puede acceder a los medios de comunicación para presentar las posturas y comunicados del CEUM en nombre de los estudiantes, y a partir de ahí cualquier cosa que se ocurra a la gente. Generalmente, en un órgano de representación de estudiantes, el único límite para hacer cosas es el que se pone uno mismo y su propia imaginación.

En cuanto a la labor de difusión y de darse a conocer, es sin duda algo más complicado. Disponemos de medios institucionales, como por ejemplo el acceso a la lista de correo de alumnos de la Universidad de Murcia, pudiendo enviar a través de ella cualquier información. Sin embargo, no mucha gente lee ese correo, por lo que el éxito de su uso es muy escaso. Por lo demás, las vías de comunicación son las habituales del momento: prensa y, sobre todo, redes sociales.

El CEUM se “moderniza” y cambia la forma de comunicarse y debatir entre sus miembros. ¿Qué cambios ha supuesto la creación de un foro? ¿Dista mucho de cómo se trabajaba antes? ¿En qué sentido?

Disponer de un foro de trabajo interno ha pretendido dinamizar el debate y fomentar el trabajo, aunque los resultados son aún muy escasos. Ahora tenemos un sitio en el que la información está relativamente organizada y cualquier miembro del Pleno puede opinar. El problema es si son pocos los miembros del Pleno que hacen uso del foro.

Anteriormente a la creación del foro simplemente se tiraba de correos electrónicos y contacto directo con las delegaciones. No existía, de hecho, miedo alguno a enviar largos correos informativos o con documentación a los miembros del Pleno, puesto que a fin de cuentas el CEUM estaba para esas cosas. Había otra mentalidad, hay que decirlo, con sus pros y sus contras. A mí, personalmente, me parecía más positiva para el trabajo del CEUM la anterior mentalidad, si bien también hay cosas actuales que han sido positivas.

A pesar de que existe desde hace, relativamente, poco tiempo, la figura del CEUM es una gran desconocida entre los alumnos. ¿Qué medidas se llevaron a cabo durante tu presidencia para dar a conocer el CEUM? ¿Cambiarías o harías alguna otra ahora desde la perspectiva? 

Con mi mandato hubo leves intentos de aumentar la proyección exterior del CEUM, pero con poco éxito. Algunas de las ideas fueron colaborar con la celebración de algunos eventos (entre ellos la Fiesta de los Estudiantes organizada por Agrupación Centro de Cultura en 2011) o participar en algunas actividades, pero el planteamiento no dio los frutos esperados. Con más tiempo y, sobre todo, con la experiencia vivida en otros ámbitos, echo en falta haber creado una figura de responsable de prensa y difusión, que por sí mismo o con la ayuda de más gente se encargase en exclusiva de la tarea de difundir la labor del Consejo y darlo a conocer entre los propios alumnos.

Junta gestora… ¿Algún día saldremos de esas? ¿Qué necesita el CEUM? ¿Qué le falta? ¿Cómo se soluciona?

Se saldrá, por supuesto. De hecho, la fecha planteada está en septiembre, y estoy seguro de que habrá candidatos y condiciones para que por fin elijamos a un nuevo presidente (o incluso nueva, todo puede ser). El CEUM simplemente necesita para ello gente que quiera trabajar y tirar del carro, con ideas nuevas y un mínimo proyecto de querer ser la voz de los estudiantes. Realmente, si entras en este mundo y te interesa de verdad, no es muy difícil plantear este tipo de cosas, pero hay que ser consciente de que hay que dedicarle un tiempo y que es una gran responsabilidad, algo que mucha gente quizá parece no comprender. Y no hablo solo a nivel del CEUM, sino también en las propias delegaciones de alumnos, en las que, como en todas partes, hay de todo, pero echo mucho en falta una mayor implicación con el CEUM y una mayor actividad de estas de forma independiente.

¿En qué organismos representativos a nivel estatal participa el CEUM? ¿En cuales no y por qué? ¿Se tendría en cuenta la voz del CEUM en el ministerio? ¿Por qué?

El CEUM puede participar a nivel estatal como órgano en asociaciones y agrupaciones que aglutinan a otros consejos de estudiantes. Actualmente existe una asociación, CREUP, que lleva funcionando 12 años con diversos altibajos, mientras que recientemente se ha constituido una agrupación en vías de formalizarse, la AERE. La decisión de participar o no en una u otra responde a criterios estratégicos y, por qué no decirlo, políticos también. Yo, por supuesto, tengo mi opinión al respecto, pero es el Pleno y su directiva quien en un futuro deberá determinar estas cuestiones, más allá de lo que yo pueda decir.

En cuanto a la voz del CEUM de cara al Ministerio, actualmente se lleva a cabo esta cuestión a través del CEUNE, del que es miembro el presidente del CEUM en condiciones normales (actualmente en sustitución hay una chica elegida por el Pleno para ello). Cuestión aparte es si esta voz es útil y se tendría en cuenta. Para empezar, el CEUNE reúne a 79 representantes de las diferentes universidades españolas, por lo que nosotros solo somos una más entre un gran grupo. Y por otra parte, el Ministro no tiene por costumbre escuchar a casi nadie desde que tomó posesión, incluidos rectores, por lo que de facto el CEUM puede dejar constancia por escrito de sus cabreos ante el Ministerio, pero poco más.

En resumen:

– El CEUM se crea en 1996 en sustitución del Consejo de Representantes del Distrito (que por cierto, por si nadie se había dado cuenta, en 3 años cumplirá 20 años de representación).

– El CEUM trabaja principalmente en el Consejo de Gobierno, Claustro Universitario y comisiones.

– El principal método de defensa de los intereses alumnos es el diálogo con el Equipo Rectoral y las actividades que deriven de este.

– La difusión del CEUM se centra en las listas de correo, la prensa y, últimamente, en las redes sociales.

– El CEUM se reúne en el Pleno, pero hay temas de debate y trabajo de comisiones que se llevan acabo por el foro.

– A nivel estatal se relaciona con el CEUNE y tiene relación tanto con CREUP como con AERE

– Actualmente está gestionado por una Junta Gestora pero se convocarán elecciones a principio de curso

Por último, aunque el CEUM no esté en su Siglo de Oro hay gente muy dispuesta a cambiar y mejorar este órgano de representación esencial en la Universidad. ¡Ánimo, que seguimos avanzando!