Evento Iniciador Murcia: take it easy, but take it

Jueves 5 de junio. Son las 18:00 de la tarde y en el hall del CEEIM un señor de aparencia huertanica habla con Ricardo López. Estamos esperando la conferencia del hombre del momento en el ecommerce. Un gurú. Un visionario. Un maño. Ricardo Lop. Empieza la charla y sostiene sobre sus manos un Samsung, desde donde parece que lee las ideas principales que guían su charla. Dos descuidos nos muestran una pantalla apagada y un papel escrito a lápiz. Take it easy.  Conforme empieza a la charla algunos se miran pensando que se han equivocado de lugar. Yo sonrío. Tiene un sentido del humor excelente. Nos habla con sencillez y sinceridad. Fue panadero y agricultor. Durante un curso de “cómo gestionar su correo eléctronico” descubre la magia de internet. Esto lo habrá contado como mil veces y no se detiene mucho. Cuando empezó hace 15 años no sabía ni lo que era un ordenador. Ahora es su forma de vida, su ventana al mundo. Y es que aunque él dice no saberlo, Aceros de Hispania recibe cerca de 4.000 visitas diarias.

Charla Iniciador con Ricardo Lop

Charla Iniciador con Ricardo Lop

Según toma cuerpo la charla nos habla de atención al cliente, proveedores, roles del trabajo en equipo, posicionamiento SEO… ¡Nos habla de publicidad agresiva! Imagina a tu panadero hablándote de cómo Google sitúa su página en las 4 primeras posiciones. Toda una sensación. Y él lo dice con la naturalidad y sencillez de quien ve lógico cómo funciona eso. Estamos en una charla promovida por la fundación Iniciador. De emprendedores para emprendedores. Y este hombre no es un emprendedor. Es el emprendedor. Y resulta que viene de una localidad que es un caso de éxito en sí misma. El pueblo donde más comercios electrónicos hay por habitantes. Una proporción muy curiosa. Le preguntan por qué. ¿Es necesario ir a Castelserás para triunfar? Su respuesta es rotunda: la necesidad les ha creado el órgano. Hay hambre. Hay necesidad. Una mezcla de casualidad, la circunstancia oportuna y creatividad. Una creatividad que parece de pueblo. Unos giros, unas ocurrencias que salen fuera del común urbano. Algo que he visto en otros pueblos. Un nosequé que marca la diferencia. Bueno, un sísequé. Algo que se te puede ocurrir a ti, lo publicas en Twitter, obtienes un FAV y con suerte un RT. Pero ya. Ricardo nos cuenta varias anécdotas. Nos cuenta como aplica él lo que los entendidos llaman publicidad agresiva. Finales de 2012. Entrevista a su actualmente abdicada majestad, el rey, donde le preguntan que cómo saldremos de la crisis. A lo que el monarca responde:

Con un cuchillo en la boca y una sonrisa

Y Ricardo no lo duda.

  Le envía un cuchillo al rey, como diciendo: ya sólo falta la sonrisa. Ricardo es empresario, es emprendedor. Pero también es algo más. Conoce la necesidad que le ha llevado a adentrarse en el negocio del comercio electrónico. La necesidad de hacer algo distinto, innovador. Algo que siendo innovador y revolucionario no abandona la faceta más conservadora. Cosas como el trato al cliente, la sencillez para hacer un pedido… Un todo. Nos cuenta lo importante de revisar todas las mañanas el correo. Responder siempre al cliente. Y si no se sabe la respuesta, nos dice, se responde que no la sabemos y que vamos a buscar una solución. La sencillez de no tener que meter un millar de datos, registrarte y sacrificar un carnero de 8 semanas a la luz de la luna durante un eclipse. La simplicidad de clickar, añadir los datos que creas necesarios para que te llegue y pagar. Si lo puedes hacer en dos clicks mejor que en tres. Da todas las posibilidades de pago. Todas las comodidades. Toda la información en todos los idiomas, con precios dependiendo de la región, si va con I.V.A. o no. Una odisea que se me antoja compleja de desempeñar para dar la máxima facilidad. Este hombre es un genio. Nos dice que cuando uno va a tomarse un café nadie le pregunta su segundo apellido, ni su dni, ni su dirección. Ya te dará el cliente la información necesaria para que le llegue lo que ha pedido. Eso si, nos recomienda lo de “esto no sale por la puerta si no se ha pagado antes”. Nos cuenta que a él le han llegado cartas en las que ponía “Ricardo, el hijo del panadero” sin más señas. Y le llegan. Hace simple lo que nos empeñamos en complicar. Y lleva toda la razón.

También nos cuenta que no invierte en publicidad. No tiene a nadie encargado de gestionarle el SEO. Su filosofía es simple: crea contenido y crea mucho. Pero lo más importante: crea contenido original. Contenido de calidad. Lo más simple para que al buscar “cuchillo” en Google veamos que son, casualmente, los primeros.

Fue una charla muy productiva y una experiencia muy agradable. Muchas otras cosas quedan en el tintero y en la memoria pero por mi despiste de no llevar donde anotar esa tormenta de ideas que generó, me quedo con las ganas de contarlas.

Muchas gracias Ricardo Lop por  venir e iluminarnos con tu sencillez y amabilidad y por mostrarte tan dispuesto a contar tu experiencia, tu caso de éxito (pero sobretodo, tus fracasos). Espero volver a la siguiente charla de Iniciador Murcia, ya en Septiembre 😉

He fallado más de 9000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 juegos. 26 veces han confiado en mi para tomar el tiro que ganaba el juego y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito.

Michael Jordan

Se rompió de usarlo mal

Ha sido una semana de locos. Nervios, impaciencia y al final llegó el día. Un resultado inesperado. Por un lado contento por el apoyo recibido. Por otro lado, totalmente decepcionado.

el-mercader-de-venecia

A diferencia de Antonio, mi tristeza está bien focalizada. Centrada en una especie de murmuro que dice algo así como la democracia se rompió por no saber usarla. Es bastante triste, la verdad. Cuando decidí presentarme a claustral encontré algunos apoyos. Mi línea principal era: no me votéis porque sí. No quiero votos por amiguismo. Quiero representatividad. Quiero voluntad de hacer las cosas. Y lo mejor de todo, de hacerlas bien. Algunos me votaron de esta manera. Votaron en conciencia. Algunos ven este tipo de acto electoral como a ver quien tiene más amigos. O a ver quien hace la gracia más grande. Me recuerda cuando en la E.S.O. decidíamos votar de delegado al más tonto, porque era gracioso. Aquí la gracia es similar.

Aún así, agradezco a aquellos que depositaron su confianza en mí el pasado jueves. Más apoyos de los que esperaba y una diferencia muy pequeña. Tan pequeña que ya se han puesto los recursos correspondientes en el registro de la Universidad para verificar que no pudiera haber ningún error. Pocos cambios se esperan, pero hay que saber agotar todos las posibilidades.

Podría entrar a descalificar la mala fe de aquellos que acaparan con gran ambición cargos de representación. Aquellos que casi con una voracidad insana ocupan cargos y cargos de los que  luego se darán golpes de pecho presumiendo de su generosidad superpuesta, no obstante, a la muerte de la representación real. Pero no entraré en este tema. Prefiero dejarlo a tiempo. Hace ahora un año también que dejé otro cargo de representación. Hacía algo que se me daba realmente bien. Pero llegó el quítate tú que me ponga yo. Y así nos va.

Irónicamente también me siento contento. Con la conciencia tranquila de saber que hice lo que pude por que las cosas se hicieran bien. Tranquilo de saber que esto lo dejo. Aunque no quede en buenas manos. Aunque a mi no me representen. Me queda la “egoísta tranquilidad” de saber que me voy a dedicar más a mí que a los demás. Que mi tiempo ya no se divide en nada más que en hacer lo que me dé realmente la gana. Sin compromisos con nadie. Otra cosa que me quito, definitivamente.

Esta semana he aprendido muchas cosas. Todo pasa demasiado deprisa. Hay que saber echar el freno. Quitar lastre, irónicamente. Ir ligero, pero ir andando. Esto es algo que me ha quedado contrastado este último año. Pequeños gestos cada día que hacen un cambio grande. He hecho una lista de todas las cosas que tengo que hacer. Cosas con las que me comprometí. Cosas que voy a dejar. Me quiero sumar a la calma del movimiento slow.  Ser más conscientes de las cosas que hacemos y disfrutarlas. Todo a su ritmo. Despacio, despacio. Pensar bien las cosas. Una gozada, oigan. Otras veces he hecho algo similar ( dejar de tener una visión holística de los problemas. ¡Me paso al reduccionismo!), inconsciente de qué era. Ahora tiene nombre.

Todo lo que quiero es vivir una vida plena, más allá de esos horarios diarios que me condenan. Quiero sentarme a cenar en paz, sin ruidos que me contaminen. Como decía la canción. Ahora toca centrarse en lo que importa y empezar a hacer todas esas ideas que voy escribiendo en mi Moleskine. Retomar aquel calendario de Google donde apuntaba los eventos a los que quería ir pero no iba, porque no tenía tiempo. Y a disfrutar, que si la vida son dos días ya estamos viendo atardecer.

Hola, Nunatak

Al parecer las tierras murcianas son un caldo de cultivo e inspiración para grandes talentos musicales. Y así quedó demostrado anoche en la sala 12&MEDIO donde Covelka y Nunatak hicieron de la velada un descubrimiento BRUTAL.

A Covelka ya les sigo la pista desde hace tiempo y anoche nos regalaron un breve pero intenso repaso por su primer disco “Nervio”, que presentaron hará cosa de 2 meses, y dos nuevos temas: Iceberg y La Pista Celestial (este último, rollo Supersubmarina, me gustó bastante).

P.D.: yo quiero una camiseta con el logo de Covelka 😀

Covelka en Spotify

Más tarde comenzaron los cartageneros Nunatak con Entre los árboles que puso mi sensibilidad a flor de piel con un tema que aunque no está a la altura del pinkfloydiano “The great gig in the sky”, poco tiene que envidiarle. Y es que para mí tienen mucho que ver. Dos canciones sin letra definida. Sólo sentimiento. Muy TOP.

Y siguió la noche con otras grandes canciones que se me quedan grabadas como Luz en su voz, La cuarta dimensión o El camino. Escuchar su disco merece la pena 😉

Nunatak en Spotify

También podéis encontrarlos en Facebook: Covelka y Nunatak

Nada significa nada

Nada significa nada. Todo significa todo. Algo que da sentido a las situaciones cotidianas. Que genera sentimientos adversos. Da vidilla a la vida. Un ” hola, cuanto tiempo sin verte”. Algo tiene que significar. Algo más allá de una simple afirmación. Más allá de unas palabras vacías, más allá de lo que se dice. Algo que se quiere decir y no se dice. Porque está implícito. Y ahora tu percepción entra en juego. Baile de posibilidades. Tu cerebro te engaña.  Una mirada de un instante. ¿Coincidencia? Altas esperanzas. O no significa nada. No lo sabes. No lo pienses. Mejor no lo pienses. Porque tu cerebro no atina. ¿Recuerdas lo que ha pasado o lo que te hubiera gustado que pasara? ¿La mirada acompañada de una breve sonrisa? Yo no lo recuerdo. No lo puedo asegurar. Un pequeño gesto que lo cambia todo. Ahora dudas. Duda de todo. De loco a cuerdo por la intensidad de una apreciación, quizá, magnificada. Incomprendido y soledad. No entiendes cómo funciona. Abandono.

Una tarea mecánica. Envía un mensaje de texto. Deja las llaves encima de la mesa. La orden es clara, algo frecuente y rutinario. En tu cabeza, como un comando de consola, ejecutado y pasado. Al cabo de un rato echas las manos a los bolsillos y ahí siguen. Pero esto ya esta hecho, ¿no? Algo que ha pasado y no a la vez. Distorsión de realidad. Confusión. Para todo un momento. Esto lo he soñado yo. ¿O lo estoy soñando? No distingue. Y en la cabeza sólo suena un ronco susurro, una voz rota, subconsciente prefrabricado, grabado a fuego: nada significa nada, nada significa nada…

Elige y decide. Elige o decide. Pero ante todo: obedece. No lo pienses. No te hace falta. Te dejas llevar. Disléxico y sueltas algo que no es lo que quieres decir. De hecho es incluso peor.  Pero le da sentido y te justifica. Por lo demás, huye. Y recuerda: nada significa nada… Da igual. No puedes elegir. O no sabes entre qué puedes elegir. Siéntete libre en ese momento. Analiza la situación. Mirada holística. Algo falta. No sé por qué, pero siempre falta algo…

San Valentín de solteros

Este post viene con un poco de retraso. Lo sé. Qué le vamos a hacer. Hoy traigo el planazo que hicimos en San Valentín. Lejos de cursiladas o hacer lo más común entre mortales, nosotros, que especiales somos un rato, decidimos hacer una cena de solteros. Y allá que fuimos.

Menú:

  • Rollitos de primavera
  • Quiché de espinacas con queso
  • Ensalada César de pollo
  • Nachos con guacamole
  • Postre: tarta guinness de chocolate y fresas, con glaseado de queso mascarpone

(¿Alguien ha dicho queso?)

Cada uno preparó un plato. Yo elegí, por las circunstancias, la ensalada César a la que le faltó el queso, que (por las circunstancias again) no me dio tiempo a añadir. ¡Pero queso no faltó! Somos muy fans del queso, no cabe duda.

Sin duda un plan atípico. Brindis por los solteros, por los que no, por lo que surja, por nosotros, por todo y por nada… Y lo más importante de todo: risas, muchas risas y más risas, mezclado con un rico menú y una buenísima compañía 🙂

P.D.: Yo repetiría 😛

P.D2.: El guacamole, por un fallo técnico, no picaba 🙁

Mientras rula no chamba…

Una expresión muy typical Murcia. Pero en resumidas cuentas así es como funciona todo. Mientras rule la cosa, así podemos seguir.  Así se explicaría esta expresión.

A veces cuesta darse cuenta de que vivimos inmersos en este sistema. Mirar hacia arriba y darse cuenta de que estas muy abajo. Hacer las cosas por hacerlas, no porque esté bien. Hacer las cosas sin saber por qué se hacen así. O hacerlas así porque así se hace siempre. Es una idiosincrasia muy arraigada. Y esto hay que cambiarlo…

Picaresca ironía

La ironía ha muerto

La ironía ha muerto. La ha matado la falta de picaresca. Hemos perdido mucho. Hemos perdido el Siglo de Oro español. Cayó en saco roto. Vivimos en un “todo vale”. Estudiantes de magisterio que escriben “k” en vez de “que”. “Es por abreviar” dicen. “Sé como se escriben” dicen. Imaginad el Quijote abreviado. A Cervantes diciendo: “si sé como se escribe pero hay que ahorrar”. A lo mejor en ese ahorrar, quien sabe, hubiera ganado tiempo para escribir más obras.

La picaresca ha muerto. Muerta a manos de pícaros politicuchos que deciden sobre el bien y el mal. Sin oficio ni beneficio. Muerta porque no importa estudiar literatura, filosofía o historia. “Total, voy a hacer farmacia. No me hace falta”. Muerta porque “da igual donde ponga la coma. Y si no la pongo, eso que me ahorro”. Muerta a manos de la incultura. Muerta, quizá, por el interés.

Muerta la picaresca, se queda huérfano el ingenio. Pero queda una esperanza. Un ave fénix. Una herencia casi genética. Un terreno fértil para sembrar. Ironías por aquí. Picaresca por allá. El ingenio brota, crece y aumenta. Ingenio para resolver problemas. “Hecha la ley, hecha la trampa”. O eso dicen. El ingenio nos permite crear ironía. La ironía, al fin y al cabo, es un indicador. Y no me refiero a una ironía socarrona, sino una ironía pícara. Difícil de ver. Casi imperceptible. Doble sentido. O triple. Saca una sonrisa al pensarla. Da sentido a la vida. Da qué pensar.

Juegos de palabras. Ingenio. Dobles sentidos. Risas. Beneficio.

Somos responsables de lo que decimos o escribimos. No de lo que la gente entienda. Ingenio para no dar pie a dobles sentidos. Nada que hacer contra la falta de comprensión lectora y las libres interpretaciones. Prejuicios, muchos. Nublan el pensamiento. Es como una voz en nuestra cabeza. Nos dice lo que queremos pensar. Aunque no tenga que ser así. Información incompleta. Pierde sentido si lo decimos en voz alta, pero lo repensamos. En nuestra cabeza todo tiene más sentido…

“Donde hay ambigüedad suele haber humor. Y no es fácil de detectar”