Juego de cartas: La Princesa

Ayer aprendí un juego de cartas bastante entretenido para este periodo estival, os cuento cómo va. En primer lugar, jugaremos con la baraja española. Este juego está pensado para 3-4 personas, no más.

Cartas que necesitamos

5 ases (4 palos y un comodín, por ejemplo)
2 doses
2 treses
2 cuatros
2 cincos
1 seis
1 siete
1 diez

Cómo jugamos

Una vez recogidas las 16 cartas, se barajan bien. La primera se reserva y se reparte una carta a cada jugador y se deja el mazo en el centro para que todos puedan robar en su turno. A continuación comienza robando una carta el siguiente jugador a la derecha de quien barajase. Durante todo el juego cada jugador tendrá una única carta en su mano excepto durante su turno que robará y tendrá, por tanto, dos cartas. De estas dos cartas el jugador debe decidir cuál juega atendiendo el rol que ejerce cada una…

Qué rol cumple cada carta

  • El as: sirve para preguntar. Escoges a uno de los jugadores y le haces una pregunta sobre una carta que pienses que pueda tener. Si aciertas, descarta su carta y él abandona la partida. Es importante señalar que no se puede preguntar si el jugador tiene un as.
  • El dos: enseñar, nos permite conocer la carta de un jugador. Esto se hace entre el jugador que juega el dos y a quién se lo pida. El resto de jugadores no deben conocer esta carta, es decir, no se descubre.
  • El tres: el duelo, con el que retamos a otro jugador. Quién tenga la carta de mayor peso, gana el duelo. El otro jugador abandona la partida. Este duelo es importante ya que nos permite aproximar el valor de la carta del jugador que gana el duelo. Si, por ejemplo, el jugador que descarta la carta tiene un 7, no nos queda otra que pensar que el jugador que sigue participando en la partida tiene un 10 dado que no hay carta mayor.
  • El cuatro: el escudo, ningún jugador nos puede lanzar una carta hasta que vuelva a ser nuestro turno.
  • El cinco: el jugador escogido descarta la carta que tenga en la mano y roba otra (no pierde la partida, salvo si tuviera el diez).
  • El seis: nos permite intercambiar nuestra carta con un jugador que escojamos. Con esta jugada ¡ambos participantes conocen la carta del otro!
  • El siete: esta carta no tiene una función explícita. No tienes obligación de jugarla, excepto cuando tengas un 5, 6 o 10 en la mano. Nos sirve como farol.
  • El diez: esta carta es la princesa. Es la única carta que no podemos jugar (echar en nuestro turno). Nos permite ganar, por ejemplo, un duelo. Pero si alguien conoce o intuye que la tenemos (por ejemplo, si echamos un 7 😉 ), podemos perder la partida si nos pregunta con un as. O si otro jugador la tiene y nos la intercambia, también puede hacer que perdamos.

Si, terminado el mazo, siguen quedando jugadores se realiza un duelo. La carta que se reserva al principio nos sirve para que, en el caso de que no quedaran en el mazo, el jugador pueda robar en el caso en que le hagan descartar su carta o tenga que robar. Las cartas que vamos jugando se quedan en montones individuales por cada jugador.

Un juego muy rápido y entretenido donde hay que estar muy pendiente de saber qué cartas se han jugado y pensar cuáles quedan por jugar. Gracias Sergio por enseñarnos este divertido juego 😀

Defiende tu WordPress

Dicen que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. Y en los sistemas de información esto es el pan de cada día. Kevin Mitnick, uno de los más conocidos hackers, decía:

“Las organizaciones gastan millones de dólares en firewalls y dispositivos de seguridad, pero tiran el dinero porque ninguna de estas medidas cubre el eslabón más débil de la cadena de seguridad: la gente que usa y administra los ordenadores”

Aunque aún queda hacer un grandísimo esfuerzo por generar una cultura de la seguridad tanto a nivel personal como profesional es innegable pensar que, bien por la gente que usa estos sistemas de información bien por la gente que los desarrolla, éstos son vulnerables. Recordemos que un sistema de información no es más que un modelo de un sistema real que diseña, desarrolla e implementa un ingeniero a través de una metodología concreta. Y conforme pasa el tiempo los sistemas cambian, evolucionan y mantener la seguridad se vuelve una tarea compleja. Se debe principalmente a que, a pesar de que el sistema pueda seguir siendo válido (rara vez), las tecnologías y las herramientas en las que se basan también cambian, o se abandonan y dejan de desarrollarse con lo que volvemos a la misma idea: sistemas vulnerables.

Un poquito de historia

Cuando hablamos de WordPress también hacemos referencia a un sistema de información muy específico, orientado a la web y que se enmarca en los llamados CMS (Content Management System) o Sistema Gestor de Contenidos, los cuales tienen sus orígenes en la evolución de la web partiendo de la idea original de Tim Berners Bee: compartir información de forma fácil para usuarios no técnicos. Si bien esta idea original parte de webs estáticas (escribiendo el contenido en HTML) en poco tiempo se pasó a webs dinámicas (las cuales podían incluir código, volviendo a discriminar a buena parte de los usuarios que no tuvieran estos conocimientos) hasta llegar a los CMS que devolvían al usuario el poder sobre la información que quisieran compartir en la web. Los CMS en concreto conforman un sistema que gestiona la base de datos y el contenido de forma transparente para el usuario, normalmente a través de un backend intuitivo que dota de gran potencial al usuario.

WordPress no es un CMS cualquiera. Según las estadísticas entre el 24 y el 30% de las webs hacen uso de WordPress y esto es una buena noticia para los que sentimos cierta predilección por este CMS, pero también una gran responsabilidad. Como comentábamos, los sistemas son vulnerables porque los diseñan personas. Y, aunque detrás de WordPress hay muchas, muchas, muchas personas, también existen vulnerabilidades. Hace unos días accedía a una web que monté con WordPress para una asociación. Llevaba tiempo sin acceder a ella dado que otros generaban el contenido, pero yo era el administrador. Y para sorpresa mía, me encuentro con 656 publicaciones nuevas y ninguna de los creadores de contenido. Resultaba que el sitio tenía sin actualizar¹ WordPress a la última versión más plugins y temas también sin actualizar. El resultado: un desastre.

Pero no todo pueden ser malas noticias, ¡por supuesto!

WordFence para todos 😉

Desde hace algún tiempo² vengo usando un plugin para securizar algunos de mis sitios WordPress. Éste, WordFence Security,  es un plugin que contiene muchas herramientas que tienen como único fin mejorar la seguridad de WordPress. No voy a entrar al detalle sobre cómo se instala y configura, seguro que hay decenas de webs que describen a la perfección cómo configurarlo, en cualquier caso es interesante instalarlo y empezar a probar cosillas. Por ejemplo, podemos saber quién, cuándo y desde dónde se accede a nuestra plataforma. Otro ejemplo, hoy me ha llegado un mail avisando de algunas cosillas que podrían suponer vulnerabilidades en mi sitio web:

Lo que me ha permitido borrar el archivo wp-config-sample (qué vergüencita, fallo de principiante) y eliminar esos plugins que instalé hace tiempo para probarlos pero que no les doy uso alguno. Y es que administrar varios sitios webs no es algo trivial y siempre que contemos con algo que nos ayude, aunque sea un poquito, ¡es de agradecer!

Si instalas WordFence y quieres contarme tu experiencia siempre será bienvenida 🙂


¹ Recordad, no sé si fue mito o realidad, que se decía que los famosos papeles de Panamá se descubrieron por un WordPress sin actualizar 😮

² Desde principios de este año empecé a usarlo motivado por un informe de Wordfence que indicaba un aumento de los ataques de fuerza bruta a sitios web desarrollados con WordPress

13 reasons why

No sabría bien por dónde empezar, pero esta serie daría para hablar y mucho. Y siento que todo lo que pueda decir se quedaría corto. Me ha dejado completamente noqueado. Pero por otra parte lo entiendo. No somos conscientes de cómo afecta lo que decimos, hacemos y también… lo que no decimos a los demás. Tenemos una capacidad impresionante para no ser empáticos. Pensamos que ponerse en el lugar del otro es banalizar sus problemas hasta el punto de pensar, o lo que es peor: decir “pues no entiendo por qué te pones así“. Cada uno de nosotros somos un sistema único e increíblemente complejo. Cada uno afrontamos la realidad, nuestra realidad, de una forma completamente distinta donde influyen muchas cosas: nuestra idiosincrasia, formación, experiencia, factores genéticos, sociales…

Aunque si hay algo que particularmente me ha llamado la atención fue que en Estados Unidos tuvieran formación sobre educación emocional. No sé si debido a temática de la película o realmente es así, pero en cualquier caso también sería cuestionable hasta qué punto delegar la responsabilidad en la estricta formación teórica es lo correcto. Si bien es interesante e importante esta formación, no parece ser efectiva en Hannah Baker quien se siente ignorada. Otro tema crudo y doloroso y que toca de lleno en la serie (alert! posible spoiler (?)) es el tema de la violación. Sin duda la visibilidad que se da a este tema, sobretodo en la escena de la piscina, no creo que dejara indiferente a nadie. La actriz Katherine Langford, a mi parecer, hace una increíble interpretación que particularmente me destrozó emocionalmente. Fue una escena donde la empatía que todos pudimos sentir impactó a más de uno… A mí al menos me encogió el corazón.

Sin duda, os recomiendo encarecidamente que veáis esta primera temporada. Algunos la han catalogado de “de mal gusto” y es que, a veces, la pura realidad no encaja con nuestro más que perfecto mundo ideal…  #DiaMundialdelaLuchacontraelAcosoEscolar

Scriptorium

Hoy vamos a preparar el tablero sobre el que trabajaremos la caligrafía. Inicialmente, estos escritorios eran muy elaborados ya que los escribas dedicaban muchas horas a la elaboración de documentos. Si bien, lo ideal sería utilizar un scriptorium clásico o una mesa de dibujo, entre lo imposible y lo caro buscaremos una solución intermedia.

El objetivo de este tablero es prepararlo para poder usarlo. No nos centraremos en especificar el material. Cualquiera de madera nos servirá, siempre y cuando no se combe. Por ello, buscaremos un tablero de, mínimo, 1’5 cm de ancho. Las medidas manejables podrían estar entre 45×60 cm, de manera que sea cómodo de usar. También tendremos en cuenta que, a pesar de que tradicionamente estamos acostumbrados a escribir en un ángulo recto (sobre una superficie plana), la inclinación del tablero debería ser de unos 45º (ángulo plano). Para ello, podremos acumular algunos libros tras el tablero.

Una vez tengamos el tablero, añadiremos unas asas para facilitar su manejo (ver detalles al pie de página). Una vez terminado, lo probamos para ver cómo de cómodos estamos con él. La idea de que el tablero esté apoyado en ese ángulo de 45º implica dos aspectos: facilitar la escritura y adoptar una postura correcta al sentarse. Lo siguiente que haremos será preparar el tablero. Usaremos papel secante y encima de él pondremos el papel sobre el que trabajaremos, todo ello fijado con cinta de carrocero. Ésta podemos pegarla y despegarla varias veces para que, al quitarla posteriormente, no desgarre el papel. Es interesante valorar el uso del papel secante en el caso de que usemos tinta o acuarelas. En otro caso, por ejemplo si usamos nogaliga, no será imprescindible. En sustitución probaremos con papel de periódico o papeles en sucio, por ejemplo. La intención es no dañar la madera y que dure lo máximo posible.

Marcamos la forma

Detalle del berbiquí

Comenzando a taladrar

Usando la fresadora

Pre-lijado

Resultado final

CodeCamp’17

CodeCamp nació de un cúmulo de ideas hace un par de años. Un proyecto grande, que en su momento no pudo salir adelante pero que, un tiempo más tarde reaparece con fuerza. Pero… ¿Qué es CodeCamp?

CodeCamp es una iniciativa de la Delegación de Estudiantes de la Facultad de Informática (DAFI) y la Asociación Juvenil Infomun con el objetivo de propulsar ambientes dinámicos y cordiales entre los distintos agentes de la Facultad de Informática de la Universidad de Murcia. ¿Y qué es eso de relaciones cordiales? La intención es que los estudiantes pasen por la universidad y la universidad pase por ellos. ¿Y cómo se consigue? Bueno… una cuestión necesaria es tener familiaridad y colegueo con los compañeros de facultad y buena relación con profesores y PAS. Todo ello con un hilo conductor: la informática como profesión.

CodeCamp se diseña como un evento de tres días en un albergue, del 17 al 19 de febrero, en el cual se impartirán charlas, talleres y actividades. Estas actividades fomentarán la integración, dinámicas de grupo y se enfocarán en estrechar lazos comunes entre los asistentes. Las charlas tendrán un fin didáctico complementario a cuestiones propias de la carrera.

Las distintas actividades propuestas versarán sobre cuestiones de seguridad, algoritmia, redes y sistemas operativos mediante distintas pruebas que deberán resolverse a través de un CTF (Capture the Flag) enfatizando así en la importancia del equipo para alcanzar un objetivo común.

Para mi es todo un placer poder participar en la organización de esta iniciativa, y más aún, de haber diseñado su fantástica web 😛

Convertir de PNG a SVG con unos simples comandos…

La gran ventaja de usar SVG es según sus siglas, Scalable Vector Graphics, la capacidad de aumentar una imagen sin que esta se pixele. Dejando de lado las aplicaciones que esto tenga, es objeto de esta entrada comentar cómo hacerlo de forma fácil y sencilla a golpe de comandos de terminal.

Lo primero que haremos será pasar nuestro fichero de formato PNG a formato PNM

convert file.png file.pnm

Recordemos que PNG¹ es un formato gráfico basado en un algoritmo de compresión sin pérdida para bitmaps y que PNM² forma parte de los formatos Netpbm que son unos formatos de imagen sin compresión, diseñados para ser extremadamente fáciles de comprender por humanos y por computadoras.

1
 sudo apt-get install potrace #en el caso que no lo tengamos instalado
potrace file.pnm -s -o file.svg

Ejemplo:

Nuestro archivo será el siguiente:

b

Tras aplicar los comandos:

b-3

b-1

Adjunto captura ya que no me deja subir el archivo .svg como tal

 

Nota:

Es importante que nuestra imagen esté en blanco y negro para que funcione. He probado incluso con negro y transparencia, pero no funciona.

¿Funcionará alguna vez con color?

Maybe³.


Referencias

¹ https://es.wikipedia.org/wiki/Portable_Network_Graphics

² https://es.wikipedia.org/wiki/Formatos_Netpbm

³ http://potrace.sourceforge.net/faq.html

http://stackoverflow.com/questions/1861382/convert-png-to-svg

 

GIMP + David’s Batch Processor en Ubuntu

Todos los que intentamos usar software libre (y gratuito) podemos encontrar toda una suerte de aplicaciones, plugins y accesorios que nos hacen la vida más fácil.

Hoy quiero comentar el plugin DBP (David’s Batch Processor) que nos permitirá realizar funciones básicas sobre lotes de imágenes, en GIMP, de forma sencilla e intuitiva.

¿Qué ventajas supone para usuarios noveles? No requiere saber y desarrollar ningún lenguaje de script. Podremos cambiar de color, tamaño, recortar, cambiar el nombre y guardar un archivo diferente en un formato de imagen especificado todo el lote de imágenes que seleccionemos y para las que tengamos que realizar una misma acción. Esto nos simplifica mucho algunas tareas repetitivas y que, para una gran cantidad de imágenes, puede resultar agobiante.

Pero el objeto de esta entrada no es hablar de cómo funciona, que como digo es muy intuitivo, sino de cómo instalarlo en nuestro entorno Ubuntu.

Descargaremos el archivo comprimido de la web (yo probé la última versión y funciona correctamente). Una vez descargado, lo descomprimiremos en el directorio de GIMP.

Para ello usaremos la siguiente instrucción, que nos descomprimirá el archivo descargado en nuestra carpeta de GIMP:

1
 tar -C /home/usuario/.gimp-X.X/ -zxf dbpSrc-1-1-X.tgz

A continuación, entramos al directorio dbp-X.X.X e instalaremos el código de desarrollo de la aplicación GIMP 2 necesario para la compilación (si no lo tenemos previamente):

2
3
 cd dbp-X.X.X
 sudo apt-get install libgimp2.0-dev

Por último, compilaremos (importante, no salir del directorio:

4
5
 make
 make install

Arrancamos GIMP y en Filtros, debería aparecernos “Batch Process…“.

Y ya tenderíamos listo nuestro plugin para empezar a trabajar 😉


Nota:

Es importante tener instalado g++ para la compilación (el make). Su instalación:

1
 sudo apt-get install g++

 

¿Tienen derechos los animales?

Me ha encantado esta reflexión de la Doctora Honoris Causa de la Universidad de Murcia, Adela Cortina.

Por un lado, habla de los derechos como algo que no se concede sino que se reconoce. Podemos entender, entonces, que existe una cierta conciencia de lo que a uno mismo le es propio.

Por otro lado, hace una reflexión sobre el valor de “los seres valiosos” y la falta de educación que existe a lo que debemos considerar valioso (porque lo es):

“Nos movemos en un mundo de seres valiosos y bueno sería educar en el respeto a lo valioso, en el cuidado de lo vulnerable, tanto más si esos seres tienen capacidad de sufrir. Aunque no puedan tener conciencia de derechos ni de deberes y por eso no se pueda decir que tienen derechos. El analfabetismo en esto del valor es una mala cosa, y una buena educación debería intentar erradicarlo.”

Creo que ese párrafo es clave para reflexionar sobre la diferencia entre legislar y educar… Y valorar la vida por encima de todo…

Referencia al artículo: Cortina Orts, Adela (29 de julio de 2010). ¿Tienen derechos los animales? El País. Recuperado de http://elpais.com/diario/2010/07/29/opinion/1280354405_850215.html

The Martian

The Martian supone un casi reto psicológico al intentar poner al espectador en la piel de un Matt Daemon muy atinado en el papel de astronauta abandonado en el planeta Marte.

Si bien la película puede parecer un poco lenta, es toda una suerte de paisajes, escenarios y una banda sonora que hace las delicias de quienes no consumen cine a granel. Tampoco corresponde a un perfil típico americano (salvando excepciones), casi la podríamos clasificar en documental futurista.

La trama está muy bien hilada, con aspectos técnicos (y mucho contenido de física) muy trabajados. Cómo el personaje va cambiando con el paso del tiempo (destaca mucho la pérdida de peso) aumenta la autenticidad de una película que merece la pena ser vista, al menos, un par de veces 🙂