Día Mundial Sin Automóvil

Si algo me ha llamado bastante la atención estos últimos años ha sido la proliferación de los “días mundiales” con el objeto de concienciar sobre distintos aspectos. Hoy, casualmente, es el del día mundial sin automóvil. Enmarcado en la Semana de la Movilidad, esto arroja un bonito resultado: ¡bicicleta!

Pues bien, resulta que la mayoría de ciclistas que vemos habitualmente por la calle desconocen las normas básicas de convivencia. Cuando yo era joven, tampoco estaban muy difundidas. La mayoría de las que consigo recordar podría clasificarlas ahora en leyendas urbanas. Por suerte hoy día hay otros medios, otra conciencia y sobretodo esta pequeña guía editada por la Dirección General de Tráfico (si pinchas la imagen, podrás acceder a esta guía).

guia-del-ciclista

Os recomiendo echarle un vistazo y compartir su contenido con los ciclistas que conozcáis. Y sobretodo, ¡disfrutad pedaleando! 🙂

Sócrates y las tres preguntas filtro

 En la antigua Grecia (469 – 399 AC), Sócrates era un maestro reconocido por su sabiduría. Un día, el gran filósofo se encontró con un conocido, que le dijo muy excitado:

– “Sócrates, ¿sabes lo que acabo de oír de uno de tus alumnos?”

– “Un momento” respondió Sócrates. “Antes de decirme nada me gustaría que pasaras una pequeña prueba. Se llama la prueba del triple filtro”.

– “¿Triple filtro?”.

– “Eso es”, continuó Sócrates. “Antes de contarme lo que sea sobre mí alumno, es una buena idea pensarlo un poco y filtrar lo que vayas a decirme. El primer filtro es el de la Verdad. ¿Estás completamente seguro que lo que vas a decirme es cierto?

– “No, me acabo de enterar y…”?

– “Bien”, dijo Sócrates. “Así que no sabes si es cierto lo que quieres contarme. Veamos el segundo filtro, que es el de la Bondad.

¿ Quieres contarme algo bueno de mi alumno?

– “No. Todo lo contrario…”?

– “Con que” le interrumpió Sócrates, “quieres contarme algo malo de él, que no sabes siquiera si es cierto. Aún puedes pasar la prueba, pues queda un tercer filtro: el filtro de la Utilidad. ¿Me va a ser útil esto que me quieres contar de mi alumno?

– “No. No mucho.”

– “Por lo tanto” concluyó Sócrates, “si lo que quieres contarme puede no ser cierto, no es bueno, ni es útil, ¿para qué contarlo?“.

Ref. Blogspot – Kamo Kun